8 ene 2013

¡DISPARAD, DISPARAD, MALDITOS!


El pasado otoño me llevé una gran sorpresa –negativa–, cuando supe de la escasa participación en el concurso fotográfico de la Euskal Herria Oinez. Mi perplejidad aumentó al saber que el número de concursantes alcanzó la asombrosa cifra de 5!!!  Es decir, de los aproximadamente 100 excursionistas que siguieron la travesía, tan sólo el 5% presentaron sus trabajos. ¡No me lo podía creer! 
Lo primero que pensé fue que la tradicional modestia o pudor del montañero en general a mostrar sus fotos y someterse al escrutinio de propios y extraños habría sido la causa de tan pobre representación. Pero me equivocaba. Según me contaron, la razón fundamental fue que casi nadie sacaba fotos durante las excursiones. Y me pregunto ¿cómo es posible?
Desde mis inicios en la montaña, cuando entre toda la cuadrilla juntábamos como mucho una Kodak instamatic en blanco y negro –que indefectiblemente nos sacaba movidos–, siempre he considerado la fotografía un aliado perfecto de la montaña. Al principio, por el deseo infantil de inmortalizar nuestras “hazañas” montañeras, y más adelante para intentar reflejar nuestras vivencias y el entorno donde se desarrollan.
No se cómo es posible pasar por los espectaculares paisajes recorridos durante la travesía y no desear retenerlos aunque sea en foto. Imágenes que nos ayudarán a conservar durante más tiempo el recuerdo de tanta belleza, los rostros de tantos compañeros, el esfuerzo de aquella cuesta, la alegría de la cima...
Ya se que el tiempo no ha acompañado (por decirlo amablemente), y seguramente costaba sacar la cámara, pero en muchas ocasiones los días de mal tiempo dan mucho juego y permiten obtener fotos estupendas: esas nieblas que ascienden del valle, nubes imponentes, rayos de sol que se cuelan y realzan la geografía, etc., como lo demuestran las magníficas fotos que, de la mano de Andoni Ramos, Miren Muñoz y Rafa González del Castillo, ilustran y documentan este blog.
Este año, la travesía entrará en Navarra, otro festín de paisajes que no dejarán indiferente a nadie. Es tiempo pues de preparar los aparatos fotográficos. Sobre todo hoy en día, en el que cualquier  cámara tiene calidad suficiente, y sacar fotos tiene coste cero: si salen mal se tiran a la papelera del ordenador y aquí no ha pasado nada!!

En otoño se celebrará de nuevo el concurso fotográfico de la E.H.O.  Lo importante, como casi siempre, es participar.

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